Artemis
Artemis: Diosa dos opuestos
La mitologia griega encierra numerosas contradicciones, e ninguna figura as personifica mejor que a diosa Artemis. Aunque era conocida principalmente como a deusa da caza, também ejercía como protectora das criaturas silvestres.
Se a asociaba com ou parto enquanto ella e sus sacerdotisas permanecían vírgenes célibes. A pesar de ser a protectora das jóvenes, exigió ou sacrificio da hija de Agamenón antes da Guerra de Troya. ¿A qué se debe esta paradoja?
Probablemente, estos opuestos existen porque sus leyendas e atributos provienen de diosas mais antiguas. Muchos pueblos também veneraron diosas da naturaleza similares en Persia, Siria, a Creta minoica e as regiones prehelénicas da Grecia continental.
La mais conocida de estas deidades foi a Artemis de Éfeso de múltiples pechos, reverenciada como a Gran Madre. En ou Ática (precursora de Atenas), a gente a adoraba como a Gran Osa, probablemente relacionada com os cultos neolíticos al oso hallados en a misma zona.
También se a vinculó com varias diosas cretenses, entre ellas Briomartis (diosa das montañas e a caza), Dictina (la señora das redes) e Ilitía (diosa do parto).
A medida que os sistemas de creencias se fusionaron com ou tiempo, muchas de estas cualidades diferentes se integraron en a imagen clásica de Artemis. Cuando os romanos a adoptaron como Diana, introdujeron pocos cambios en sus atributos.
Símbolos de Artemis
Como cazadora dos deuses olímpicos, Artemis era representada portando um arco e flechas que le habían sido otorgados por os Cíclopes. Las fuentes discrepaban sobre si ou arco era de oro ou de plata, mas sus flechas são de oro.
Conducía um carro dorado como su hermano gemelo Apolo; ou suyo era tirado por cuatro ciervos de cuernos dorados. En raras ocasiones llevaba uma lanza de caza ou pesca. En contraste com sus armas de caza, também sostenía uma lira que tocaba enquanto sus devotos danzaban.
Aunque Artemis era representada como a deusa de todas as bestias salvajes, especialmente das jóvenes, os ciervos le estaban consagrados de manera exclusiva. Las representaciones a menudo a mostraban com um ciervo corriendo a su lado. Además, ou deus Pan le regaló varios perros de caza, mas ella solo cazaba com siete a a vez.
El oso estaba asociado a su culto en Braurón. Allí, todas as jóvenes debían servir en su templo e realizar rituales bajo a apariencia de osas. Artemis também favorecía a os jabalíes, ya que são inteligentes, feroces e difíciles de cazar.
Así como su hermano gemelo Apolo estaba asociado com ou sol, Artemis era frecuentemente vinculada com a luna, e uno de sus muchos nombres era Foría ou Portadora de Luz. Este aspecto puede generar confusión com otras deidades griegas, como Selene e Hécate. Sin embargo, su asociación com a luna simplemente reforzaba su vínculo com a naturaleza e as criaturas silvestres.
Una representación clásica de Artemis sería a de uma deusa juvenil e vigorosa corriendo por ou bosque a a luz da luna, portando um arco e uma flecha, acompañada por um ciervo ou sus perros de caza.
Nacimiento e infancia
Aunque os relatos difieren en algunos detalles, as fuentes coinciden en que Artemis e su hermano gemelo Apolo foram hijos do deus olímpico Zeus e a titánide Leto. Furiosa por a infidelidad de Zeus, su esposa Hera prohibió a Leto dar a luz en terra firme. Ilitía, a deusa do parto, se puso do lado de su madre, Hera, e se negó a asistir a Leto. (En algunas versiones, Hera secuestró a Ilitía para que no pudiera ejercer como partera de Leto.)
Leto encontró refugio en a isla de Ortigia e allí dio a luz a Artemis. Un día después, se trasladaron a a isla de Delos, onde Leto sufrió grandes dolores e dificultades para dar a luz a Apolo. Dado que no había partera para su madre, Artemis asistió en ou nacimiento de Apolo.
Cuando Artemis tenía tres años, Zeus le preguntó qué dones deseaba. Consciente do poder de su padre, ella pidió muchas cosas:
- Virginidad eterna
- Muchos nombres, uno dos cuales sería Foría ou Portadora de Luz
- Un arco e flechas como os de Apolo
- Una túnica de caza até as rodillas
- Sesenta ninfas oceánicas como compañeras
- Veinte ninfas fluviales para cuidar sus perros de caza e proteger su arco
- Todas as montañas do mundo
- Una cidade a elección de Zeus
Por haber ayudado a su madre en ou parto, Artemis sintió que as Moiras a habían elegido como partera. Declaró que solo visitaría as ciudades dos hombres quando uma mujer gritara de dolor durante ou parto. Sin embargo, aparte de su asistencia en ou nacimiento de Apolo, há pocas menciones de esta función en os mitos sobre Artemis.
La sagrada virgen
A pesar de su asociación com ou parto, Artemis no tuvo hijos. Era conocida por defender ferozmente su castidad e a de todas as doncellas consagradas a ella. Muchos dos mitos sobre Artemis giran en torno a protegerse das atenciones dos hombres ou a tomar venganza contra vírgenes infieles.
Artemis tenía um compañero de caza masculino llamado Acteón. Un día, él e sus perros de caza recorrían ou bosque quando descubrió accidentalmente a Artemis bañándose desnuda en um manantial do bosque.
Excitado por su belleza, intentó forzarla, e ella lo transformó rápidamente en um ciervo. Sus propios perros de caza no lo reconocieron, lo persiguieron e lo destrozaron.
Un mito similar se refiere a a morte de Orión, otro dos compañeros de caza de Artemis. Las fuentes varían considerablemente sobre este mito; algunas afirman que Artemis lo mató por propiciarle insinuaciones, enquanto que otras sostienen que Apolo lo mató para proteger a virtud de su hermana. Una versión relata que Apolo envió um escorpión gigante para perseguir a Orión até ou mar.
Entonces mintió a su hermana, diciendo que um hombre había violado a uma de sus seguidoras e intentaba nadar para escapar. Artemis disparó e mató al hombre com uma flecha, e solo entonces se dio cuenta de que era Orión. En honor a su amistad, colocó su cuerpo entre as estrellas.
Como uma das compañeras femeninas mais devotas de Artemis, Calisto também había jurado permanecer virgen. Desafortunadamente, Zeus a violó, e quedó embarazada, dando finalmente a luz a su hijo, Arcas. Furiosa, Artemis desterró a Calisto de su grupo e a transformó en uma osa. Más tarde, Zeus colocó tanto a Calisto como a Arcas en as estrellas, creando así as constelaciones da Osa Mayor e a Osa Menor.
Artemis também foi responsable da derrota de Oto e Efialtes, os hijos gemelos de Poseidón. Conocidos colectivamente como os Alóadas, estos poderosos cazadores crecieron até alcanzar ou tamaño de gigantes, e solo podían morir a manos uno do otro. Juraron atacar ou Monte Olimpo e capturar a Hera e Artemis, forzándolas a casarse com ellos. Dado que no podían vencer a os hermanos, os demás deuses estaban desconcertados.
Sin embargo, Artemis se transformó en uma cierva e saltó entre ellos. Ambos lanzaron sus lanzas, fallando a a cierva mas hiriéndose e matándose mutuamente.
Feroz venganza
Artemis era tan conocida por sus disputas mezquinas e actos vengativos como cualquiera dos deuses olímpicos. La vanidad, os chismes e a negligencia eram formas seguras de atraer a ira da diosa.
Aura era uma cazadora virgen, como Artemis, e por ello deberían haberse comprendido. Sin embargo, Aura se jactó de que ou cuerpo de Artemis era «demasiado femenino», poniendo en duda a virginidad da diosa. Profundamente ofendida, Artemis conspiró com Némesis, a deusa da retribución divina.
Mediante su influencia, ou deus Dioniso se enamoró de Aura, de modo que a violó e a dejó embarazada. Enloquecida por a violación, Aura mataba a todo hombre que encontraba. Cuando dio a luz a dos hijos, se comió a uno, mas Artemis salvó al otro.
Mientras que Aura foi castigada por decir que Artemis era demasiado femenina, a princesa Quíone foi castigada por lo contrario. Tanto Hermes como Apolo se enamoraron de ella, e ella tuvo hijos de ambos.
Un día se jactó de que debía ser mais bella e deseable que a propia Artemis, ya que había hecho que dos deuses se enamoraran de ella al mismo tiempo. Con malevolencia, Artemis disparó uma flecha a Quíone, atravesándole a lengua para que no pudiera seguir pronunciando tales calumnias. Quíone murió a causa da herida.
Eneo, rei de Calidón, olvidó ofrecer sacrificios a Artemis durante a fiesta da cosecha. Como castigo, Artemis envió um enorme jabalí para asolar a campiña. El Jabalí de Calidón destruyó tierras de cultivo e mató a muchos aldeanos. Eneo ofreció a piel do jabalí al cazador que derramara a primera sangre, mas muchos cazadores valientes cayeron ante a gran bestia. Atalanta, uma favorita de Artemis, foi quien derramó a primera sangre.
El hijo de Eneo, Meleagro, finalmente mató a a bestia. Cuando Meleagro entregó a piel a Atalanta como le correspondía, esto desencadenó uma disputa familiar que terminó com varios muertos, incluido ou propio Meleagro. Los eruditos debaten si Artemis envió a Atalanta a a cacería com ou propósito de sembrar a discordia entre os hombres por tener que luchar junto a uma mujer.
Artemis e a Guerra de Troya
Artemis desempeñó solo papeles menores en a Guerra de Troya, mas se puso do lado dos troyanos porque estos veneraban a su hermano, Apolo. Entre as historias que a incluyen, há dos que resultan singulares. La obra de Homero relata a única vez que Artemis sufrió uma derrota, e também a señala como a única diosa, además de Ares, que exigió um sacrificio humano.
Al comenzar a Guerra de Troya, os deuses olímpicos tenían opiniones divergentes sobre qué bando debía salir victorioso. Artemis favorecía a Troya, junto com Apolo, Ares e Afrodita. Hera, Atenea, Poseidón, Hermes e Hefesto auxiliaban a os griegos. Hubo muchas disputas en ou Olimpo, e um día Hera atacó a Artemis, dándole uma bofetada en as orejas e haciendo volar su arco e sus flechas. Artemis huyó derrotada, dejando que Leto recogiera su arco e sus flechas caídos.
Podría argumentarse que el papel mais crucial de Artemis en a Guerra de Troya involucró ou sacrificio de Ifigenia. Las fuentes difieren sobre cómo ou rei Agamenón ofendió a Artemis. Algunas dicen que mató a um ciervo en uno de sus bosques sagrados; otras afirman que a omitió al ofrecer sacrificios a os deuses para asegurar uma rápida travesía hacia Troya. Fuera como fuese, Artemis se vengó impidiendo que os vientos favorecieran a navegación das naves.
Un adivino informó a Agamenón que no podrían zarpar a menos que ofreciera a su hermosa hija, Ifigenia, como sacrificio a Artemis. Cuando os demás comandantes griegos exigieron que sacrificara a su hija ou renunciara al mando das fuerzas griegas, aceptó a regañadientes.
Envió a buscar a Ifigenia com ou pretexto de que planeaba casarla com Aquiles. Cuando Aquiles se enteró do engaño, habría luchado contra todos os griegos para proteger a Ifigenia, mas ella aceptó voluntariamente ou sacrificio.
Algunas fuentes afirman que, debido a a valentía de Ifigenia, Artemis a salvó en ou último momento e a convirtió en sacerdotisa en Táuride. Sin embargo, relatos posteriores cuentan que a madre de Ifigenia, Clitemnestra, conspiró para matar a Agamenón, en parte para vengar a morte de su hija.
Conclusión
A pesar de todas sus contradicciones, ou quizás precisamente por ellas, Artemis foi uma deusa muito amada en Grecia e otros países do Mediterráneo, e sus diversos aspectos siguen siendo fácilmente reconocibles en a actualidad.
He aquí um recordatorio de sus principales atributos:
- Era a deusa da caza; portaba um arco e flechas e conducía um carro dorado.
- Era a patrona de todas as criaturas silvestres, especialmente do ciervo, ou oso e ou jabalí.
- Protegía a as jóvenes e a as vírgenes, e ella misma permaneció virgen.
- Asistía a as mujeres en ou parto e a veces era venerada como deusa da Gran Madre, a pesar de no haber tenido hijos.
- Estaba asociada com a luna, do mismo modo que su hermano Apolo lo estaba com ou sol.
Al igual que todos os demás deuses do Monte Olimpo, era propensa a emociones humanas falibles, e muchos de sus mitos involucran ira, celos ou venganza por insultos percibidos. Sus devotos podían identificarse fácilmente com estas emociones, lo que contribuyó a que fuera aún mais amada.









