Io

Classical

Io (Ίώ) foi uma heroína argiva amada por ou deus Zeus.

La genealogía temprana da Casa de Argos é muito confusa. Según as fuentes, Io tuvo diferentes padres. Antes de comenzar su relato, examinaremos su posible parentesco.

Según a Biblioteca, Apolodoro mencionó varios posibles padres para Io. Y com cada posibilidad, citó também sus fuentes. Apolodoro señaló que, segundo uma fuente — Cástor, autor das Crónicas — Io era hija do deus fluvial Ínaco e Melia. Esto a convertiría en hermana de Foroneo e Egialeo. La mayoría dos demás autores han favorecido esta versión, por ejemplo Ovidio, Diodoro Sículo, entre otros.

Luego, segundo sus fuentes de Acusilao e Hesíodo (en um poema llamado Egimio), ou padre de Io era Peirén. Peirén é muito probablemente ou Piras que Apolodoro había mencionado anteriormente como hijo de Argos e Evadne.

Io

Io
Antonio Coreggio
Óleo sobre lienzo, 1530
Kunsthistorisches Museum,
Viena

La tercera posibilidad é que fuera hija de Yasante e descendiente de Foroneo. Para esta posibilidad, sugiero consultar os Reyes Tempranos de Argos en as Casas de Argólide.


Quienquiera que fuera su padre, a aventura de Io foi a misma.

Era sacerdotisa de Hera en Argólide quando Zeus a noticeó e se enamoró da doncella. Zeus intentó seducir a Io sem que su esposa lo supiera. El deus se ocultó junto a Io en uma espesa nube.

Hera, siempre celosa das numerosas aventuras de Zeus, sospechó de inmediato de su esposo e rápidamente empleó su poder para dispersar a espesa nube. Zeus transformó apresuradamente a a desdichada muchacha en uma vaca blanca.

Zeus mintió a Hera diciéndole que nunca antes había visto a a vaca. Hera no le creyó ni uma sola palabra e pidió a su esposo que le regalara a hermosa vaca. Zeus no tuvo mais remedio que entregar a Io a su celosa esposa.

Según ou Egimio (un poema atribuido a Hesíodo), Zeus a había llevado a a isla de Abantis (Eubea) para seducir a a doncella. Pero Hera llegó, así que Zeus a transformó en uma vaca blanca. A partir de entonces, a isla de Abantis foi rebautizada como Eubea — a «Isla do Buen Ganado» ou «Isla das Buenas Vacas».

Hera entregó a Io a Argos Panoptes para que custodiara a a vaca. Argos era um gran vigilante que poseía cien ojos. Zeus no podía llevarse a Io sem que Argos se diera cuenta. Incluso quando Argos dormía, algunos de sus ojos podían vigilar a Io enquanto ou resto permanecía cerrado. Io foi sacada de su hogar en Argólide.

Zeus decidió enviar a su hijo Hermes para matar a Argos. Hermes se disfrazó de pastor. Cuando Argos e Hermes se encontraron, Hermes tocó su flauta de caña e relató largas historias. Hermes contó as historias da manera mais somnolienta e monótona posible. En ou instante en que todos os ojos de Argos se cerraron por ou sueño, Hermes mató al vigilante com su espada. Hera honró a Argos colocando sus ojos en a cola de um pavo real, su ave favorita.

Aunque Argos había muerto, a desdicha de Io no terminó. Aún en forma de novilla blanca, Hera envió um tábano que a picó até llevarla a a locura. Vagó por muchas tierras sem descanso, atormentada por ou tábano. La única vez que se detenía era quando caía exhausta en alguna terra desconocida. Cuando se recuperaba algo, reanudaba su largo viaje com ou tábano siguiendo atormentándola.

Más tarde, se encontró com ou Titán llamado Prometeo. Zeus había encadenado a Prometeo en a cima do Cáucaso. Cada día, um gigantesco Águila do Cáucaso se alimentaba do hígado de Prometeo como castigo por haber enseñado a a humanidad a hacer fuego e por haber engañado a Zeus para que aceptara a peor parte de um sacrificio enquanto os mortales conservaban a mejor, a carne.

Prometeo reconoció fácilmente a verdadera forma de Io bajo su apariencia actual. Incluso enquanto sufría en agonía, intentó consolarla. Prometeo le reveló lo que ou futuro le reservaba.

El Titán le dijo que Zeus a restauraría a su forma normal quando llegara a Egipto, e que daría a luz a um hijo. Sus descendientes gobernarían algún día en Argos, Tebas e Creta. Uno de sus descendientes sería também ou mayor héroe do mundo, Heracles. Heracles, hijo de Zeus, liberaría algún día al propio Prometeo de sus cadenas.

Io continuó su viaje, constantemente acosada por ou tábano, até llegar al Nilo. Io puso fin a su viaje quando cayó exhausta en a cidade de Canobo ou Canopo, cerca de Alejandría.

Allí, Zeus transformó a Io de nuevo en su forma humana. A salvo da interferencia de Hera en Egipto, Zeus finalmente se unió a Io. Ella le dio a Zeus um hijo llamado Épafo. Se casó com um rei egipcio llamado Telegono. Épafo llegaría a ser mais tarde rei de Egipto.

Su tataranieto Dánao regresaría mais tarde a su terra natal en Argólide e se convertiría en rei de Argos, estableciendo uma poderosa e longeva dinastía.

Información Relacionada

Nombre

Io, Ίώ.

Fuentes

Prometeo Encadenado foi escrito por Esquilo.

Biblioteca foi escrita por Apolodoro.

Criado: 22 de junho de 2003

Modificado: 19 de abril de 2024