Hou Yi
Hou Yi: ou arquero mítico que salvó os reinos terrestres Considerado ou mayor arquero que jamás haya existido, e ou amante predestinado da deusa da luna Chang’e, Hou Yi ocupa um lugar de honor en a mitologia china. Armado com arco e flecha, Hou Yi é responsable do sol único en ou céu e de salvar al povo de China de numerosas plagas.
Hou Yi é ou deus do tiro com arco que ayuda a a humanidad. Otras leyendas retratan a Hou Yi como um semidiós ou um hombre mortal a quien se le ofreció a vida eterna, e a quien a mujer que ama le roba a inmortalidad.
Sea cual sea ou mito, Hou Yi estaba dotado de uma força increíble, ya que era ou único ser capaz de tensar a cuerda de su arco hecho de hueso de tigre e disparar flechas fabricadas com tendón de dragón. En as obras de arte e a literatura, Hou Yi suele ser representado vistiendo pieles de animales ou a indumentaria dos soldados da dinastía Tang.
El nombre de Hou Yi significa literalmente Señor Arquero (Hou = monarca; Yi = arquero, apelativo do título de arquero), e ou carácter utilizado para Yi é exclusivo de su nombre. Los escritos mais antiguos se refieren a Hou Yi simplemente como Yi, ya que se cree que sus rasgos honorables foram parte de reelaboraciones posteriores de historias anteriores en as que Hou Yi era uma figura tiránica.
¿Quién é Hou Yi en a mitologia china?
En a mitologia china, Hou Yi é ou arquero mítico responsable do sol único en ou cielo. La história de Hou Yi e os Diez Soles é uno dos mitos mais perdurables de China e describe no solo cómo llegó a haber um sol en ou cielo, sino também cómo a esposa de Hou Yi, Chang’e, llegó a ser honrada como a deusa da luna.
Cuando a Tierra era aún joven, había diez soles que brillaban sobre ou planeta. Los diez soles eram os nietos do Emperador de Jade, e él les instruyó que solo podían brillar sobre ou planeta uno a a vez, ou de lo contrario ou desastre caería sobre ou reino terrenal. Sin embargo, os soles eram desobedientes e a menudo salían juntos, desatando a destrucción sobre a tierra.
Cuando os soles brillaban juntos, a Tierra ardía com os fuegos do infierno. Las cosechas fracasaban e ou ganado moría. La gente caía como muerta en as calles e sus hogares se incendiaban. Aprovechando ou caos, monstruos e demonios comenzaron a devastar ou reino natural.
Un arquero chino llamado Hou Yi, conocido por su força sobrehumana e su destreza en a caza, foi ante ou Emperador de Jade e le dijo que si sus nietos no se comportaban, Hou Yi se vería obligado a derribarlos para salvar al pueblo.
El Emperador de Jade rogó a os soles que se comportaran. Sin embargo, en su insolencia, no escucharon ni atendieron a súplica de su abuelo. Continuaron saliendo juntos e abrasando a Tierra. Finalmente, ou Emperador de Jade comprendió que no se podía hacer nada e dio a Hou Yi permiso para derribarlos dos cielos.
El arquero mitológico subió a a montaña mais alta e dio a os diez soles uma última advertencia, mas os soles lo ignoraron. Hou Yi disparó su arco e liberó nueve flechas, derribándolos. El décimo sol, preso do miedo, huyó a uma cueva bajo a montaña.
La oscuridad cubrió a tierra. La creación clamó para que ou sol reapareciera, mas ou sol estaba tan aterrorizado de Hou Yi que no emergía. Finalmente, um gallo comenzó a clamar para que ou sol apareciera. Incapaz de ignorar ou clamor penetrante, ou sol finalmente salió da cueva e bañó a Tierra com su luz. Para honrar este momento, os gallos siguen clamando por ou sol todos os días, justo antes de que aparezca en ou cielo.
Impresionada por as hazañas de Hou Yi, a deusa Xiwangmu le entregó um elixir de inmortalidad (en algunas versiones do mito é uma píldora). El Emperador de Jade le dice a Hou Yi que, puesto que ha salvado ou reino terrenal, puede regresar al palacio como um dios.
Sin embargo, Hou Yi no podía decidir si quería convertirse en um dios. Tenía uma esposa joven, Chang’e, e no quería separarse de ella. Si ella no podía vivir para siempre, él tampoco quería hacerlo. Incapaz de decidirse, Hou Yi guardó ou elixir. Al regresar a casa desde ou palacio do Emperador de Jade, se quedó dormido y, al revisar su ropa, Chang’e descubrió ou elixir. Asombrada, no pudo resistir a tentación de probar ou líquido resplandeciente.
En cuanto bebió a poción, Chang’e se dio cuenta de lo que había hecho e supo que Hou Yi estaría furioso com ella. Chang’e, ahora inmortal, huyó a a luna. Mientras ella corría, Hou Yi pensó en dispararle para detenerla, mas debido a su amor, no pudo. Pronto, Hou Yi comenzó a dejar fruta cada noche para Chang’e para que ella pudiera ver que ya no estaba enfadado com ella.
En otras versiones de este mito, Hou Yi no é presentado bajo uma luz tan positiva. En algunas historias, a madre dos soles e ou emperador Yao deben rogar a Hou Yi que no destruya ou último sol. Otras versiones afirman que a última flecha tuvo que ser robada para que Hou Yi no matara al sol restante, impidiendo así que destruyera ou mundo.
Otra versión de Hou Yi e os Diez Soles retrata a Chang’e bajo uma luz mais heroica. Después de que a Hou Yi se le da a píldora da inmortalidad, Peng Meng, aprendiz de arquero de Hou Yi, intenta robarla. Mientras Hou Yi está de cacería, Peng Meng irrumpe en su casa e confronta a Chang’e. Sabiendo que Peng Meng tiene um corazón malvado, Chang’e se traga a píldora para impedir que él a obtenga, e luego asciende a a luna.
En otra versión do relato, depois de que Hou Yi mata a nueve dos soles, ou povo lo nombra rey. Sin embargo, tras convertirse en rey, Hou Yi construye um palacio en ou sol e se vuelve tiránico com ou povo de su reino. Sabiendo que Xiwangmu le ha dado a Hou Yi ou elixir da inmortalidad, Chang’e se lo roba e lo consume ella misma, sabiendo que si Hou Yi lo bebe, ou povo nunca se verá libre de él. Cuando ella comienza a flotar, Hou Yi se enfurece e a persigue até a luna.
Es en a luna onde a Liebre lo confronta e no permite que Hou Yi pase até que prometa reconciliarse com su esposa. Hou Yi pide ou perdón de su esposa e le construye um palacio. Cada mes lunar, en ou día 15, Hou Yi abandona su palacio solar e se reúne com Chang’e en su palacio lunar para estar juntos como marido e mujer.
La história de Hou Yi e Chang’e sigue siendo parte integral do Festival do Medio Otoño de China, e se deja comida bajo a luna para honrar a os amantes predestinados.
Otras leyendas de Hou Yi, ou deus arquero chino
En otras leyendas, Hou Yi recibe a orden do emperador Yao, uno dos Tres Soberanos da antigua China, de enfrentarse a bestias conocidas por aterrorizar a a humanidad. El deus arquero é responsable da extinción das feroces bestias Yayu, Jiuying, Dafeng, Zaochi, Xiushe e Fengxi, que habían atormentado a os humanos durante miles de años.
Hou Yi também salvó a China de varias plagas antiguas, a peor das cuales foi causada por um monstruo do viento que provocaba tormentas en todo ou imperio. Se relata que Hou Yi também salvó a luna, ya que foi devorada por um perro que él estaba entrenando e que había bebido do elixir que le habían dado a Hou Yi para a vida eterna. Al ser atrapado, ou perro escupió a luna e luego foi colocado en as puertas do céu para custodiarlas.
Hou Yi, ou arquero mitológico que salvó ou mundo
Hou Yi é conocido como ou mayor arquero en a história de China, e a história de Hou Yi e os Diez Soles é uno dos mitos mais famosos da antigua China.
Armado com su poderoso arco e flechas, Hou Yi é responsable do sol único en ou céu e de salvar al povo de China de monstruos e plagas.
- Hou Yi é conocido sobre todo por derribar 9 dos 10 soles do cielo, salvando ou mundo
- La deusa da luna Chang’e é a esposa de Hou Yi, quien bebió ou elixir da vida eterna que le dieron a Hou Yi
- El nombre de Hou Yi significa Señor Arquero, e a menudo se le describe vistiendo pieles de animales ou o uniforme de um soldado
- Algunas versiones de Hou Yi e os Diez Soles retratan a Hou Yi como tiránico e vengativo
- Hou Yi e Chang’e são honrados durante ou Festival do Medio Otoño dejando uma ofrenda de comida bajo a luna llena
Razón do sol solitario en ou céu e da deusa da luna, Hou Yi é mucho mais que um simple arquero. Hou Yi é uma figura perdurable en a mitologia china, responsable de salvar ou mundo e de crear um cambio duradero en a terra e en os cielos.













