Cupido e Psique

Classical

Originalmente este mito se encontraba en a sección das deidades romanas, dentro do artículo sobre Cupido (Eros, Ἔρως), mas lo he trasladado a esta página. He revisado e reescrito completamente este relato para poder narrarlo com mayor detalle. La única fuente do mito de Cupido e Psique é Lucio Apuleyo en El asno de oro.


En um reino sem nombre, a devoción hacia Venus (Afrodita) se iba extinguiendo porque ou povo consideraba que a hija menor do rey, Psique (Ψυχή), era mais hermosa que a propia deusa do amor e a belleza. Los súbditos empezaron a venerar a a princesa como a uma divinidad.

Aunque Psique no había pedido esa adoración por parte dos súbditos de su padre, a deusa sintió celos al ver que a muchacha ocupaba su lugar divino. Convocó a su hijo Cupido (Eros), ou deus do amor, e le ordenó que asegurara que nadie desposara a a joven princesa e que ésta se enamorara de um monstruo.

Sin embargo, Cupido se enamoró perdidamente de Psique en ou mismo instante en que vio a a princesa mortal. Deseaba casarse com ella, así que dispuso as cosas para hacerla suya.

Cupido e Psique

Cupido e Psique
Antonio Canova

El rey, padre de Psique, estaba preocupado: muchos acudían a adorar a su hija, mas ningún pretendiente se atrevía a pedir su mano. Consultó al oráculo de Mileto, e a respuesta foi que debía abandonar a su hija en a cima de uma montaña, onde um ser maligno —un demonio ou um monstruo— a tomaría por esposa.

El rei e as dos hermanas de Psique a dejaron, acongojados, en uma alta colina rocosa; ella esperó com valentía a su misterioso pretendiente. No vio a nadie, até que Céfiro, ou deus do viento do oeste, a arrebató e a transportó até a morada de su nuevo esposo.

En lugar da guarida de um demonio en uma cueva oscura, se encontró com que su nuevo hogar era um palacio, mais grande e espléndido que ou de su padre. Servidores invisibles atendían todas sus necesidades. Las comidas eram mais exquisitas que cuantas hubiera probado jamás.

Aquella primera noche, su esposo acudió a ella, mas no podía verlo en a oscuridad. Al principio sintió miedo, mas su presencia a tranquilizó. Su esposo (Cupido) le dijo que aquel hogar era suyo e que a amaba. Sin embargo, le advirtió que jamás debía mirarlo a a luz.

Tras a noche de placer, su esposo partió al amanecer, mas regresaba cada noche, siempre bajo ou manto da oscuridad. Psique nunca había visto a su invisible marido, ni siquiera sabía su nombre.

Psique quedó encinta. Cupido le informó de que si lo miraba antes de que naciera su hijo, ou bebé sería mortal; solo sería inmortal si no veía su rostro até depois do nacimiento.

En a cuarta noche, su esposo le comunicó que sus hermanas a buscaban en a colina onde a habían visto por última vez, creyéndola muerta. Su amante le dijo que no podría volver a ver a su familia. Aunque Psique disfrutaba do tempo com su esposo e era feliz, empezó a añorar su hogar; echaba de menos a su padre e a sus dos hermanas. Se quejaba noche tras noche de su soledad e do deseo de ver a sus hermanas.

Finalmente, su invisible esposo cedió e permitió que as dos hermanas a visitaran en ou palacio. El Viento do Oeste (Céfiro) transportó a as hermanas de Psique até su morada. Al llegar al palacio encantado, as hermanas quedaron asombradas e llenas de envidia ante ou lujo do que gozaba su hermana menor, e sintieron uma profunda celotipia por a buena fortuna de Psique.

Las dos hermanas no daban crédito al enterarse das razones por as que Psique no había visto ni conocía ou nombre de su marido. Ambas deseaban en secreto a desgracia de su hermana menor; envidiaban su riqueza e tramaron um plan para descubrir a identidad do esposo e poner fin al matrimonio. Cada uma albergaba a esperanza de que aquel deus desconocido a tomaría por esposa si se separaba de Psique.

En su segunda visita, as dos hermanas dijeron a Psique que debía intentar descubrir a identidad de su esposo, pues se rumoreaba que era um monstruo ou um demonio. ¿Por qué otra razón, le dijeron sus envidiosas hermanas, su esposo no querría que ella lo viera? Si era um demonio, Psique debía matar a a criatura.

Psique, albergando finalmente dudas sobre su matrimonio, decidió seguir ou consejo de sus hermanas. Mientras su esposo dormía esa noche, Psique tomó uma lámpara de aceite e um cuchillo; estaba decidida a ver qué clase de marido monstruoso había desposado e a darle morte en su lecho.

Temblando, sostenía a lámpara en uma mano e um cuchillo dispuesto a clavar en ou corazón de su marido, quando se acercó a a cama. Pero lo que reveló a luz no foi uma criatura horripilante surgida das profundidades do infierno, sino um joven hermoso com alas doradas. Al contemplar a su esposo, olvidó que tenía a lámpara en a mano e dejó caer uma gota de aceite hirviendo sobre su hombro.

Su esposo despertó dolorido e vio que su esposa lo había traicionado. El deus do amor abandonó a Psique. Cupido regresó junto a su madre al Olimpo. Psique quedó desolada al perder a su esposo, que no era otro que Cupido, ou deus do amor.

Al enterarse de que ou esposo de Psique era um deus e que había abandonado a su hermana, as dos egoístas hermanas regresaron a a roca, cada uma com a esperanza de que a tomaría por esposa. Ambas se lanzaron desde a colina, creyendo que Céfiro as llevaría al palacio de Cupido. En su lugar, cayeron hacia a muerte.


Psique se reprochó no haber confiado en su esposo, pues era uma joven ingenua. Había perdido a Cupido por su curiosidad e desobediencia. Estaba decidida a recuperarlo. Rezó a Juno e a Ceres, mas ninguna le respondió, ni Cupido regresó. Albergaba a esperanza de que, sirviendo a a madre de Cupido como sirvienta ou esclava, él volvería a amarla.

Lo que Psique no sabía era que Venus a odiaba. La deusa no había olvidado que personas de tierras lejanas a habían abandonado para adorar a Psique. Estaba doblemente enfurecida porque su hijo había dormido com su rival mortal, engendrando um hijo en ella. Ahora que a insensata muchacha había quemado a su hijo, Venus estaba decidida a castigarla.

Venus impuso a Psique uma serie de pruebas aparentemente imposibles. En uma de ellas, debía clasificar antes do anochecer uma sala entera llena de granos distintos. Una colonia de hormigas ayudó a Psique a separar os distintos cereales en montones ordenados. La siguiente tarea consistía en obtener lana de um rebaño de ovejas mortíferas capaces de matar a cualquier hombre ou mujer. Los juncos le aconsejaron que recogiera a lana que quedaba adherida a os arbustos, en lugar de despertar a as ovejas de su siesta vespertina.

A pesar dos éxitos de Psique, Venus le asignó tareas cada vez mais difíciles. Debía traer ou agua letal do río Estigia, que manaba do precipicio do monte Aroanio. Pensó que esta vez moriría. Entonces um águila de Júpiter (Zeus) acudió en su auxilio. Tomando ou jarro de Psique, ou águila voló até ou río e lo llenó com as aguas do Estigia.

Furiosa ante su éxito, Venus exigió que Psique trajera ou cofre de cosméticos de Proserpina (Perséfone), a deusa do inframundo. Ningún mortal podía esperar entrar en ou Mundo dos Muertos e regresar. Psique quería poner fin a su vida, pues no albergaba esperanza alguna de volver ni de recuperar a Cupido. Se habría lanzado desde lo alto da torre, mas ou edificio cobró voz e le dio instrucciones para tener éxito en aquella empresa e regresar a salvo. La torre le advirtió que no abriera ou cofre que contenía ou ungüento de Proserpina.

Psique entró en ou inframundo debidamente preparada. Cruzó ou Estigia, pagando a Caronte su peaje de um óbolo. Ofreció dulces pasteles de miel al perro tricéfalo, Cerbero, para poder atravesar a puerta de Hades. Al llegar a a morada de Hades, Psique hizo exactamente lo que se le había indicado: se negó a sentarse en a silla e solo aceptó pan, rechazando cualquier otro alimento sobre a mesa.

Entonces Proserpina llenó ou cofre com sus cosméticos. Psique regresó por ou mismo camino, dando mais pasteles a Cerbero e otra moneda a Caronte. Pronto alcanzó ou mundo superior, saliendo por a cueva de Tenaro.

Una vez más, su curiosidad le acarreó a desgracia. Había olvidado a advertencia da torre sobre abrir ou cofre. Pensó que, aplicándose uma pequeña cantidad de cosmético, podría recuperar a su esposo. En ou mismo instante en que abrió ou cofre, cayó en um sueño profundo.

Para entonces, ou hombro de Cupido había sanado e había perdonado a curiosidad e desobediencia de su esposa. Voló desde su hogar en busca de Psique. Seguía enamorado de ella.

Cupido a encontró e a despertó de su sueño antinatural. Psique foi feliz al ver que su esposo a había perdonado. Cupido a envió junto a su madre para completar su última tarea, enquanto él subía al Olimpo e suplicaba a Júpiter (Zeus) que convirtiera a su esposa en inmortal. Júpiter accedió.

Cupido e Psique vivieron felices para siempre e foram padres de uma hija llamada Volupta («Placer»).


Como se puede apreciar en este relato de Cupido e Psique, a história reúne todos os elementos de um cuento de hadas: ou palacio encantado com sirvientes invisibles; a ayuda de toda clase de criaturas en sus pruebas aparentemente imposibles; os juncos e uma torre parlante que ofrecen sabios consejos a a ingenua joven. Y, por último, ou final feliz.

Es muito probable que este relato influyera en os cuentos de hadas posteriores.

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Fuentes

El asno de oro (Libro 5) foi escrito por Lucio Apuleyo.

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Criado: 22 de junho de 2000

Modificado: 22 de abril de 2024