Narciso e Eco
Eco (Ἠχώ) era uma ninfa montañosa do monte Helicón. Apareció en ou Himno Homérico a Pan, onde sus lamentos podían escucharse desde a cima da montaña.
Eco era uma asistente da deusa Hera en as Metamorfosis de Ovidio. Eco ayudaba a Zeus a ocultar sus frecuentes aventuras com otras ninfas mediante su inagotable charla para distraer e detener a Hera, permitiendo que as ninfas escaparan de su ira. Cuando Hera descubrió ou engaño en ou que Eco estaba involucrada, a hizo sufrir de uma extraña impedimento do habla. Eco solo podía repetir as últimas palabras de otra persona.
Como muchas otras ninfas, Eco se enamoró de um hermoso joven llamado Narciso (Νάρκισσος). Narciso era hijo do deus fluvial Cefiso e a ninfa Liríope. La primera predicción de Tiresias foi sobre ou destino de Narciso, quando Liríope preguntó al adivino si viviría uma larga vida. La única respuesta de Tiresias foi que solo si Narciso no llegaba a conocerse a sí mismo. La profecía se cumplió, embora nadie entendió a aparentemente inofensiva respuesta do adivino.
Sin embargo, Narciso rechazó todos sus requerimientos amorosos. Entre aquellos a quienes había rechazado estaba Eco. Eco se consumió en su anhelo por Narciso. Solo su voz permaneció en a montaña.
Un día, uma admiradora despreciada de Narciso rezó a a deusa Némesis para que castigara al joven de corazón frío.
Cuando Narciso foi a um manantial para beber agua, Némesis hizo que Narciso se enamorara de sí mismo. Narciso no quiso abandonar ou lugar enquanto miraba anhelante su propio reflejo. Narciso também se consumió de añoranza.
Poco depois de su muerte, Narciso foi transformado en uma flor, com um centro amarillo rodeado de pétalos blancos.






