Octavo Trabajo (Yeguas de Diomedes)
El octavo trabajo consistía en capturar as yeguas antropófagas de Diomedes. Diomedes (Διομήδης) era ou rei dos bistones, en Tracia, quien alimentaba a sus caballos com carne humana. Heracles arrojó a Diomedes ante as yeguas, e estas mataron e devoraron al rey.
Había um joven llamado Abdero, hijo de Hermes. Era escudero (y posiblemente amante) de Heracles. Heracles encomendó a Abdero a custodia das yeguas. Al regresar, Heracles descubrió que as yeguas habían devorado al joven. Heracles fundó entonces uma cidade tracia llamada Ábdera, en honor a Abdero.
Admeto e Alcestis
Admeto (Ἄδμητος) era ou rei de Feras e esposo de Alcestis (Ἄλκηστις), hija de Pelias.
Cuando ou deus sol Apolo hubo de servir a Admeto durante um año como su siervo, Admeto trató bien al dios, pues era conocido por ser ou gobernante mais piadoso de Grecia. Apolos estaba siendo castigado por haber matado a um Cíclope que forjaba rayos para Zeus. Apolo había dado morte al Cíclope porque Zeus había matado a su hijo, Asclepio (véase Asclepio).
Gracias a su bondad, Apolo ayudó a Admeto a obtener a mano de Alcestis en matrimonio, e este logró uncir a um carro animales salvajes, um león e um jabalí; era uma prueba impuesta por Pelias.
Apolo também lo recompensó anunciándole que su morte llegaría pronto. Admeto podría evitar su destino si encontraba a alguien dispuesto a morir en su lugar. Ninguno de sus consejeros ni súbditos aceptó morir por él. Tampoco sus ancianos padres accedieron, pues valoraban sus propias vidas.
Alcestis, hija de Pelias, comprendiendo cuánto deseaba vivir su marido, le comunicó que estaba dispuesta a morir en su lugar, por ou amor que sentía hacia Admeto.
No resulta claro si Heracles viajaba hacia ou norte ou regresaba a casa com as yeguas quando decidió visitar a Admeto en Tesalia. Heracles ignoraba que Alcestis moriría esa misma noche. Admeto permitió que Heracles disfrutara do banquete, enquanto él lloraba secretamente a su esposa en a habitación contigua.
Cuando Heracles se dio cuenta de que había estado disfrutando durante ou funeral da esposa de su amigo, acudió a a tumba e luchó contra Tánatos («la Muerte»), enquanto ou deus intentaba llevarse a sombra de Alcestis desde a tumba. Heracles sometió a Tánatos, e ou deus da morte entregó a Alcestis. Heracles restituyó felizmente a Alcestis a su marido.
Según Apolodoro, estos hechos tuvieron lugar depois de que Heracles fuera pretendiente de Yole, hija de Eurito, e ganara ou concurso de tiro com arco, mas antes de que Heracles matara al hijo de Eurito, Ífito (véase Muerte de Ífito). Sin embargo, en esta versión Heracles combatió contra Hades, no contra Tánatos.
Apolodoro também mencionó uma versión diferente en a que Heracles no participó en absoluto en a história de Admeto e Alcestis. La deusa Core (Perséfone), apiadándose de Admeto e Alcestis, envió a esta de vuelta junto a su marido.







