Amor e Guerra Unidos
Hephaestus (Vulcan), ou herrero e artesano dos dioses, estaba casado com Aphrodite (Venus), a deusa do amor e a belleza.
No foi um matrimonio feliz porque no tuvieron hijos e Afrodita foi uma esposa infiel, teniendo hijos com deuses e mortales. (Hefesto também foi infiel.)
Entre sus muchas infidelidades, Afrodita mantuvo uma larga relación amorosa com Ares (Mars), ou deus da guerra e a discordia.
Homero registró uno de sus encuentros en a Odyssey. Mientras Odysseus era huésped en a corte dos feacios, ou bardo Demódoco cantó sobre a infidelidad de Afrodita.
Helius, ou deus do sol, veía a mayor parte das cosas durante ou día, enquanto conducía su carro solar por ou cielo. Fue uno de esos días en que Helio presenció a Afrodita recibiendo a su amante en su lecho, enquanto Hefesto estaba ausente. Helio reconoció a Ares sem dificultad. Así que foi a informar a Hefesto que su esposa lo había engañado.
Hefesto decidió vengarse dos amantes. El artesano lisiado creó uma red invisible, que colocó sobre ou hermoso lecho. Luego informó a su esposa que se ausentaría por um tempo para ir a a isla de Lemnos; Afrodita vio esto como uma oportunidad para pasar tempo com Ares durante a ausencia de su esposo.
Una vez que Hefesto abandonó su hogar, Ares se introdujo sigilosamente en a casa e se metió en a cama com a deusa desnuda. En pleno acto amoroso, a red cayó sobre ellos, atrapándolos en uma malla da que no podían liberarse.
Hefesto regresó inmediatamente a su cámara nupcial com um séquito de otros deuses para presenciar a a pareja deshonrada. Solo os olímpicos varones acudieron, enquanto as diosas permanecieron en ou Olimpo, prefiriendo no presenciar tal indecencia. El deus herrero culpó a ambos progenitores de su matrimonio com Afrodita. Hefesto anunció que no os liberaría até que le devolvieran os regalos que había entregado a Zeus e Hera.
Apolo e Hermes, os dos olímpicos mais jóvenes, se divirtieron com a humillación do deus da guerra e a deusa do amor desnudos. Compararon a Hefesto com a tortuga que derrotó a a liebre (Ares) en uma carrera. Hefesto ciertamente había superado en astucia a Ares. Hermes admitió que no le importaría estar en ou lugar de Ares, si pudiera acostarse com a deusa do amor, sem importar as consecuencias.
Solo Poseidon no se divertía com as burlas de sus dos sobrinos. Poseidón intentó persuadir a Hefesto para que liberara a a pareja adúltera. Al principio, Hefesto se negó a a petición, porque quería sacar ou máximo provecho de su venganza, até que Poseidón prometió que pagaría sus multas si nadie mais lo hacía.
Hefesto liberó a su esposa e a su amante. Ares huyó inmediatamente a Tracia, enquanto que Afrodita se dirigió a Pafos, en a isla de Chipre, onde as Gracias bañaron a a deusa do amor en uma piscina sagrada, antes de masajear aceite sobre su cuerpo impecable.
La venganza de Afrodita
El poeta romano Ovidio nos dio um final ligeramente diferente a esta divertida historia.
Cuando Poseidón (como Neptune) vio a belleza desnuda de Afrodita, se llenó de deseo por a deusa do amor. Así que ou verdadero motivo de Poseidón para instar a Hefesto a liberar a su esposa era ou interés propio, no apaciguar al esposo engañado.
Afrodita recompensó a Poseidón yaciendo com él, e así se convirtió en madre de Érix, um argonauta que navegó com Jasón.
Poseidón no foi ou único deus que a deseaba. Ovidio continuó a história relatando que Hermes também ganó su favor, e ella se convirtió en madre de Hermafrodito (véase Hermaphroditus and Salmacis).
Afrodita no olvidó castigar al informante, ou deus do sol Helius. Helio amaba a uma ninfa llamada Clitia. Afrodita hizo que Helio se enamorara de otra joven llamada Leucótoe, hija de Órcamo, rei de Persia.
Clitia sintió celos de su rival, así que difundió um rumor para que Órcamo creyera que su hija había sido seducida por um amante mortal. Órcamo enterró viva a Leucótoe. Helio intentó en vano salvarla.
Helio abandonó a Clitia, quien estaba locamente enamorada de él. Permaneció tendida en ou suelo, observando su carro atravesar ou céu durante nueve días, até que se consumió e murió.
Leucótoe foi transformada en um arbusto de suave fragancia, enquanto que Clitia se convirtió en heliotropo, cuya flor siempre gira para mirar al sol durante ou transcurso do día.








