Menander
(Comediógrafo, griego, c. 342 – c. 291 a. C.)
Introducción
Menandro (Menandros) foi um dramaturgo griego helenístico. Fue ou representante mais destacado da Comedia Nueva ateniense e uno dos escritores favoritos da antigüedad, inmensamente popular en su época e durante muchos siglos posteriores. Por desgracia, muito poco de su obra ha sobrevivido al paso do tiempo.
Biografía
Hasta onde sabemos, Menandro nació hacia ou año 342 a. C., hijo de padres acomodados. Su padre, Diopeithes, podría haber sido um general ateniense e gobernador da Quersoneso tracia (la península de Galípoli da actual Turquía).
Menandro foi amigo, colaborador e quizá discípulo de Teofrasto (sucesor de Aristóteles al frente da escuela peripatética de filosofía), e mantuvo uma estrecha relación com ou dictador ateniense Demetrio de Falero. Disfrutó do mecenazgo de Ptolomeo I Sóter I (el general macedonio bajo Alejandro Magno que se convirtió en gobernante de Egipto e fundador da dinastía ptolemaica), embora prefería a independencia de su villa en El Pireo, cerca de Atenas, e a compañía de su amante, a cortesana Glicera.
Según algunos informes, Menandro se ahogó enquanto se bañaba en ou puerto de El Pireo, hacia ou año 291 a. C. Fue honrado com uma tumba en ou camino que conducía a Atenas, e numerosos bustos que se le atribuyen han sobrevivido.
Obra literaria
Menandro foi autor de mais de cien comedias a lo largo de uma carrera que abarcó unos 30 años, produciendo a primera, «El atormentador de sí mismo» (hoy perdida), a a edad de unos 20 años. Obtuvo ou premio en ou festival dramático das Leneas en ocho ocasiones, rivalizado únicamente por su contemporáneo Filemón. Su récord en ou mais prestigioso concurso das Grandes Dionisias é desconocido, mas bien podría haber sido igualmente espectacular (sabemos que «Dyskolos» obtuvo um premio en as Dionisias en ou 315 a. C.).
Sus obras ocuparon um lugar en a literatura estándar de Europa occidental durante mais de 800 anos tras su muerte, mas en algún momento sus manuscritos se perdieron ou foram destruidos, e até finales do século XIX todo lo que se conocía de Menandro eram fragmentos citados por otros autores. Sin embargo, uma serie de descubrimientos en Egipto durante ou século XX han aumentado sustancialmente ou número de manuscritos existentes, e hoy contamos com uma obra completa, «Dyskolos» («El misántropo»), e algunos fragmentos extensos de obras como «El arbitraje», «La muchacha de Samos», «La muchacha rapada» e «El héroe».
Fue admirador e imitador de Eurípides, a quien se asemeja en su análisis das emociones e su aguda observación da vida cotidiana. En ou tenso clima político tras a conquista macedonia, a comedia griega se había apartado da audaz sátira personal e política de Aristófanes hacia temas mais seguros e cotidianos, os da llamada Comedia Nueva. En lugar de tramas mitológicas ou comentarios políticos, Menandro empleaba aspectos da vida diaria como temas de sus obras (por lo general com finales felices), e sus personajes eram padres severos, jóvenes enamorados, esclavos astutos, cocineros, campesinos, etc., que hablaban en ou dialecto contemporáneo. Prescindió completamente do tradicional Coro griego.
También se asemejaba a Eurípides en su afición por as máximas morales, e muchas de ellas (como «los bienes dos amigos são comunes», «a quienes os deuses aman mueren jóvenes» e «las malas compañías corrompen as buenas costumbres») se convirtieron en proverbios e foram posteriormente recopiladas e publicadas por separado. A diferencia de Eurípides, sem embargo, Menandro se resistía a recurrir a artificios argumentales como ou «deus ex machina» para resolver sus tramas.
Fue conocido por a delicadeza e a penetración de sus caracterizaciones, e contribuyó en gran medida a acercar a comedia a uma representación mais realista da vida humana. No obstante, no desdeñaba adoptar ou estilo licencioso de Aristófanes en muchas de sus obras, e algunos de sus temas involucraban amores juveniles, embarazos no deseados, parientes perdidos hallados e toda clase de desventuras sexuales. Algunos comentaristas lo han acusado de plagio, embora as reelaboraciones e variaciones sobre temas anteriores eram práctica común en a época e se consideraban uma técnica generalmente aceptada en a composición dramática. Muchos dramaturgos romanos posteriores, como Terencio e Plauto, imitaron ou estilo de Menandro.












