Medea

Classical

(Tragedia, latina/romana, c. 50 d. C., 1.027 versos)

Introducción

“Medea” é uma das tragedias mais conocidas do dramaturgo romano Séneca ou Joven, completada alrededor do 50 d. C. ou posiblemente antes. Narra a história da venganza da encantadora Medea contra su infiel esposo Jasón. Aunque generalmente se acepta que a versión griega anterior de Eurípides (también llamada “Medea”) é superior en a mayoría dos aspectos, os temas de Séneca sobre a venganza sangrienta e lo sobrenatural foram muito influyentes en ou resurgimiento da tragedia en ou escenario renacentista, particularmente en a tragedia neoclásica francesa e a isabelina inglesa.

Sinopsis

Personajes

  • MEDEA, esposa de Jasón
  • JASÓN
  • CREÓNTE, rei de Corinto
  • NODRISA DE MEDEA
  • MENSAJERO
  • DOS HIJOS DE MEDEA Y JASÓN (mudos)
  • CORO DE CORINTIOS, favorable a Jasón e hostil a Medea
Estatua de Medea en um museo

Estatua de Medea en um museo

Como trasfondo asumido da obra, a princesa «bárbara» e bruja Medea conoció al héroe argonauta Jasón enquanto este se encontraba en a Cólquide en su búsqueda do Vellocino de Oro. Se enamoró de Jasón e utilizó sus conocimientos mágicos para ayudarlo en as tareas aparentemente imposibles que le impuso su padre, ou rei Eetes, como precio para obtener ou Vellocino de Oro. Huyó da Cólquide com Jasón hacia su hogar en Yolco, en Tesalia, mas pronto se vieron obligados a huir uma vez mais a Corinto, onde vivieron en relativa paz durante unos diez años, durante os cuales tuvieron dos hijos. Jasón, sem embargo, buscando mejorar su posición política, abandonó a Medea en favor de um matrimonio ventajoso com Creusa (conocida como Glauce en griego), a hija do rei Creónte de Corinto, que é ou punto en que comienza a obra.

Medea abre a obra, maldiciendo a situación e jurando venganza contra ou infiel Jasón, fantaseando com uma venganza retorcida, parte da cual anticipa a acción por venir. Un Coro que pasa canta uma canción nupcial en anticipación a as bodas de Jasón e Creusa. Medea se confía a su nodriza, diciendo que cualquier maldad que haya cometido en ou pasado, a hizo por Jasón. No culpa enteramente a su esposo de sus males, mas no siente mais que desprecio por Creusa e por ou rei Creónte, e amenaza com reducir su palacio a a mais absoluta desolación.

Cuando Creónte decreta que Medea debe ir al exilio inmediatamente, ella suplica clemencia e se le concede um aplazamiento de um solo día. Jasón le anima a aceptar a oferta de exilio de Creónte, afirmando que de ningún modo ha buscado perjudicarla e que él mismo no tiene culpa alguna. Medea lo llama mentiroso, diciendo que é culpable de muchos crímenes, e pide poder llevarse a sus hijos en su huida. Jasón se niega, e su visita solo sirve para enfurecer aún mais a Medea.

Cuando Jasón se marcha, Medea encuentra uma túnica regia, que encanta e envenena, e luego ordena a su nodriza que a prepare como regalo de bodas para Jasón e Creusa. El Coro describe a furia de uma mujer despreciada e relata ou triste final de muchos dos Argonautas, incluido Hércules, que terminó sus días accidentalmente envenenado por su celosa esposa, Deyanira. El coro reza para que os deuses consideren que estos castigos são suficientes e que Jasón, ou líder dos Argonautas, al menos se salve.

Jasón e Medea por Charles André van Loo

Jasón e Medea por Charles André van Loo

La aterrorizada nodriza de Medea entra e describe os oscuros hechizos mágicos de Medea, que involucran sangre de serpiente, venenos oscuros e hierbas pestilentes, e su invocación a todos os deuses do inframundo para maldecir su poción mortal. La propia Medea entra e habla a as fuerzas oscuras que ha conjurado, e entrega ou regalo maldito a sus hijos para que lo lleven a a boda de Jasón. El Coro se pregunta até dónde llegará a furia de Medea.

Un mensajero llega para informar al Coro dos detalles da catástrofe en ou palacio de Creónte. Describe ou fuego mágico que se alimenta incluso do agua destinada a apagarlo, e as muertes agonizantes tanto de Creusa como de Creónte debido a a túnica envenenada de Medea. Medea se satisfface com lo que oye, embora comienza a sentir que su determinación se debilita. Sin embargo, entonces cae en uma locura total, enquanto imagina a todas as personas que ha matado bajo a influencia de Jasón, e oscila salvajemente entre su plan de dañar a Jasón e ou amor por sus hijos, desgarrada por as fuerzas que a rodean e que impulsan su locura.

Ofrece a uno de sus hijos como sacrificio, com a intención de herir a Jasón de cualquier manera posible. Jasón entonces a divisa en ou tejado da casa e suplica por a vida de su otro hijo, mas Medea responde matando al niño inmediatamente. Aparece um carro tirado por dragones que le concede a escapatoria, e ella grita en actitud desafiante enquanto arroja os cuerpos dos niños ante Jasón e huye volando en ou carro. Las últimas líneas pertenecen al devastado Jasón, quien concluye que no puede haber deuses si se permiten tales hechos.

Análisis

Medea - Tragedia de Séneca ou Joven

Medea - Tragedia de Séneca ou Joven

Aunque todavía existe cierta disputa al respecto, a mayoría dos críticos no cree que as obras de Séneca estuvieran destinadas a ser representadas, sino solo leídas, tal vez como parte da educación do joven emperador Nerón. En ou momento de su composición, ya existían al menos dos ou tres versiones famosas da leyenda de Jasón e Medea: a tragedia griega antigua de Eurípides, um relato posterior de Apolonio de Rodas, e uma bien considerada tragedia de Ovidio (hoy existente solo en fragmentos). Sin embargo, a história era aparentemente um tema favorito tanto dos dramaturgos griegos como dos romanos, e casi com seguridad existieron muchas obras perdidas sobre ou tema que Séneca podría haber leído e que lo influenciaron.

El personaje de Medea domina completamente a obra, apareciendo en escena en cada acto e pronunciando mais da mitad dos versos, incluido um soliloquio inicial de cincuenta e cinco versos. Sus poderes mágicos sobrehumanos reciben gran protagonismo, mas al final são menos significativos que a sed de venganza e a pura ambición de hacer ou mal que a impulsan al asesinato despiadado de sus hijos.

La “Medea” de Séneca se diferencia da anterior “Medea” de Eurípides en varios aspectos, mas sobre todo en a caracterización e as motivaciones da propia Medea. La obra de Eurípides comienza com Medea lamentándose e gritando a su nodriza sobre as injusticias cometidas contra ella, conforme com considerarse uma simple pieza do juego dos deuses e dispuesta a sufrir as repercusiones e ramificaciones. La Medea de Séneca declara su odio a Jasón e a Creónte com audacia e sem vacilación, e su mente está fijada en a venganza desde ou principio mismo. La Medea de Séneca no se considera «solo uma mujer» a a que le sucederá a tragedia, sino um espíritu vibrante e vengativo, com pleno control de su propio destino e decidida a castigar a quienes a han ofendido.

Probablemente como resultado das diferentes épocas en que se escribieron ambas versiones, existe uma clara discrepancia en ou poder e as motivaciones dos dioses, com Eurípides (a pesar de su reputación iconoclasta en a época) mostrándose mucho mais reverente hacia as deidades. La “Medea” de Séneca, por ou contrario, está lejos de ser respetuosa e reverente com os dioses, e a menudo os condena por sus acciones ou por su falta de acción. Quizá lo mais revelador sea que ou último verso da versión de Séneca deja a Jasón lamentando ou destino de sus hijos e declarando lisa e llanamente: «¡Pero no há dioses!»

Personaje de Medea en a tragedia

Personaje de Medea en a tragedia

Mientras que Eurípides presenta a Medea en silencio e fuera de escena, a mitad da primera escena, com ou autocompasivo «¡Ay de mí, desdichada mujer que sufre! ¡Ojalá pudiera morir!», Séneca abre su versión com a propia Medea como a primera figura que ve ou público, e su primer verso («¡Oh dioses! ¡Venganza! Venid a mí ahora, os lo ruego, e ayudadme…») marca ou tono do resto da obra. Desde su primera palabras, os pensamientos de Medea se han vuelto hacia a venganza, e é retratada como uma mujer fuerte e capaz, a a que se debe temer e no compadecer, plenamente consciente de lo que debe hacer.

El Coro da obra de Eurípides é generalmente simpático com Medea, tratándola como uma pobre mujer desdichada cuya vida ha sido completamente destruida por ou destino. El Coro de Séneca é mucho mais objetivo, pareciendo representar mais bien al ciudadano medio, mas sem contemplaciones quando se trata do escándalo que estão presenciando. Como a Medea de Séneca é um personaje tan fuerte, unido a su plan de venganza desde ou principio mismo, no necesita a simpatía do Coro. No se compadecen de Medea como ou Coro de Eurípides, sino que de hecho sirven para enfurecerla aún mais e fortalecer su determinación.

Las escenas finales das obras de Eurípides e Séneca também ponen de relieve as diferencias entre ambas caracterizaciones de Medea. En Eurípides, quando Medea ha matado a sus hijos, se encarga de culpar a Jasón e de exculparse a sí misma. La Medea de Séneca no oculta quién os mató ni por qué, e incluso llega a matar a uno de ellos delante de Jasón. Reconoce abiertamente ou asesinato y, embora atribuye a culpa a Jasón, no lo culpa das muertes. Del mismo modo, a Medea de Séneca provoca que os acontecimientos a su alrededor sucedan, forzando al carro tirado por dragones a descender hacia ella en lugar de esperar a que lleguen por su propia voluntad ou confiar en a intervención divina.

El personaje de Jasón en a obra de Séneca, por otro lado, no é tan malvado como en Eurípides, sino que aparece mais bien débil e impotente frente a a ira de Medea e su maldad determinada. Realmente desea ayudar a Medea, e acepta com excesiva facilidad quando ella parece tener um cambio de actitud.

Para ou filósofo estoico Séneca, um elemento central de su obra é ou problema da pasión e os males que a pasión descontrolada puede crear. Según os estoicos, as pasiones, si no se mantienen bajo control, se convierten en fuegos devastadores que pueden engullir todo ou universo, e Medea é claramente uma criatura de pasión de ese tipo.

Medea dando morte a sus hijos

Medea dando morte a sus hijos

La obra exhibe muchas características da llamada Edad de Plata da literatura latina, como ou amor por a descripción detallada, a concentración en os «efectos especiales» (por ejemplo, as descripciones cada vez mais escalofriantes do sufrimiento e a muerte) e as frases agudas e mordaces ou citas memorables e epigramas (como «quien no puede esperar, no puede desesperar» e «el fruto do pecado é no considerar maldad alguna como pecado»).

De manera muito similar a como Ovidio renovó as antiguas historias griegas e do Cercano Oriente al relatarlas de nuevas formas e darles um nuevo énfasis romántico ou horroroso, Séneca lleva tales excesos a um nivel aún mais elevado, acumulando detalle sobre detalle e exagerando ou horror dos ya escalofriantes acontecimientos. En efecto, os discursos dos personajes de Séneca estão tan cargados de artificios retóricos formales que comienzan a perder todo sentido de lenguaje natural, tan empeñado está Séneca en crear a imagen de uma bruja de maldad casi total. En cierta medida, ou verdadero drama humano se pierde en toda esta retórica e preocupación por os elementos fantásticos da magia, e a obra é posiblemente menos sutil e compleja que a “Medea” de Eurípides.

El tema da tiranía se plantea repetidamente en a obra, como quando Medea señala a injusticia do destierro tiránico que le impone Creónte, e su afirmación de que debe «someterse al poder de um rey, sea justo ou injusto». Séneca había observado personalmente a naturaleza da tiranía en a Roma imperial, lo que puede explicar su preocupación por ou mal e a insensatez en sus obras, e se especula que sus obras podrían haber estado destinadas como consejo para su pupilo Nerón contra ou ejercicio tiránico do poder. El tema dos juramentos também surge mais de uma vez, como quando Medea insiste en que a ruptura de su juramento por parte de Jasón al abandonarla é um crimen que merece castigo.

La métrica da obra imita as formas da poesía dramática establecidas por os dramaturgos atenienses do século V a. C., com ou diálogo principal en trímetro yámbico (cada verso dividido en tres dípodas consistentes en dos pies yámbicos cada una). Cuando ou Coro comenta a acción, suele emplear uma das diversas variedades de metro coriámbico. Estos cantos corales generalmente se utilizan para dividir a obra en sus cinco actos separados, así como para comentar a acción precedente ou proporcionar um punto de reflexión.

Recursos

Criado: 25 de outubro de 2024

Modificado: 25 de outubro de 2024