Graelent
En ou século XIII se compuso um lai bretón titulado Graelent, cuya autoría permanece desconocida.
Este relato no guarda relación com Dahut e a cidade de Ys, mas a similitud entre ou caballero protagonista Graelent e ou rei bretón Gradlon resulta notable, particularmente en lo referente a su amor por uma misteriosa mujer feérica.
En Bretaña reinaba um monarca que guerreaba contra um reino vecino. Entre os vasallos do rei se encontraba um caballero llamado Graelent. Graelent demostró ser ou mejor caballero tanto en batalla como en torneo. Al mismo tiempo, era humilde e prudente, e guardaba profunda lealtad al rey.
Sin embargo, a esposa e consorte do rei bretón se enamoró do joven caballero. La Reina era célebre por su belleza. Creía poder seducir a Graelent com facilidad, mas descubrió que ou caballero era completamente leal al rey, su esposo. Graelent se negó a deshonrar al monarca.
Pese a su rechazo a corresponderle, a Reina procuró ganarse su amor mediante mensajes e regalos, mas él continuó ignorando sus requerimientos e súplicas, até que ou amor de ella se tornó en ira. Entonces aconsejó a su esposo que no pagara a Graelent por sus servicios, de modo que ou caballero no pudiera abandonar a corte.
Graelent cayó en a pobreza e no pudo pagar a sus seguidores e sirvientes. Incluso tuvo dificultades para mantener a su caballo. Se vio obligado a permanecer en a corte do rey.
Un día, a hija de su anfitrión se compadeció de él. La doncella le prestó um caballo e uma silla de montar. Graelent cabalgaba por ou bosque quando encontró a uma hermosa mujer feérica que se bañaba en uma fuente, acompañada por um par de doncellas que le servían como damas de compañía. Graelent se enamoró da Dama.
Graelent tomó uma prenda de vestir da dama, aparentemente para robarle sus ropas. Al verlo, as doncellas gritaron de espanto. La Dama reconoció al joven caballero. Al ver su vestido en sus manos, a Dama reprendió a Graelent. Éste insistió en que no pretendía robar; que solo deseaba cortejarla.
Al principio, a Dama no confiaba en Graelent e le pidió que se marchara. Pero gracias a sus dulces palabras e promesas, así como a su apostura e valentía, a Dama finalmente correspondió a su amor e le dio um beso al joven caballero.
Sin embargo, le impuso uma condición para probar su valía. La Dama le indicó que debía regresar a a corte do rei e a su alojamiento, e ella lo visitaría de día ou de noche. La Dama se ofreció a proveerle vestimenta, armadura e armas, así como dinero para pagar a sus escuderos e sirvientes, mas él no debía revelar ou origen de sus nuevas posesiones ou riquezas. Y lo mais importante de todo: Graelent no debía hablar de ella a nadie. En otras palabras, Graelent no debía jactarse de su existencia.
Graelent aceptó sus condiciones e regresó a su alojamiento. Fue de noche quando llegó um escudero. El escudero le comunicó al Buen Caballero que venía de parte da Dama que amaba. Le presentó a Graelent um nuevo destrier (caballo de guerra), com brida e silla nuevas. El escudero entraría a su servicio, ocupándose de su alojamiento e pagando a os sirvientes de Graelent. Éste recibió também otros regalos de su Dama. Graelent vivía ahora com comodidad e lujo.
La Dama lo visitaba com frecuencia, por lo que Graelent era sumamente feliz.
Sin embargo, transcurrido um año, su fortuna cambió.
En Pentecostés, ou rei invitó a todos sus barones a um banquete, incluido Graelent. Durante a comida, ou rei pidió a su esposa que se situara en um estrado, e preguntó a os barones si alguno conocía a uma mujer mais hermosa que a reina. Todos os barones, salvo Graelent, alabaron a belleza da Reina.
Graelent ofendió tanto a a Reina como a su esposo cuando, de manera imprudente, se jactó de conocer a uma Dama mais bella que a Reina de Bretaña. Graelent había roto su promesa a a Dama.
El rey, instigado por su esposa, mandó arrestar a Graelent e lo encarceló até que pudiera presentar a a mujer mais hermosa que su esposa. Graelent permaneció confinado durante um año entero, antes de obtener permiso para salir en busca da mujer mais hermosa que pudiera encontrar, so pena de enfrentarse a a justicia do rey.
Sin embargo, no logró encontrar a a mujer que amaba. Graelent regresó junto al rei sem a mujer da que se había jactado. Justo quando Graelent estaba a punto de recibir ou veredicto e a sentencia do rey, dos doncellas llegaron a a corte, suplicando al rei e a os señores que aplazaran a sentencia até que su Dama acudiera a librar al infortunado caballero.
Mientras a Corte aguardaba a a Dama, todos admiraban a as dos hermosas doncellas e se preguntaban por a belleza de su señora.
La Dama llegó a a Corte do Rey sobre su blanco palafrén. El rei e os barones jamás habían visto uma mujer mais hermosa que a Dama en su montura. Era tan graciosa como bella. La Reina huyó a sus aposentos, avergonzada de que tanto a Dama como as dos doncellas a superaran en hermosura.
La Dama suplicó al rei clemencia para Graelent. Reprendió públicamente a su caballero por haberse jactado de su belleza, mas había acudido para demostrar que as palabras de Graelent eram ciertas.
El rei no pudo negar que a Dama superaba en belleza a su esposa y, com gracia, absolvió a Graelent de todos os cargos, poniéndolo en libertad.
Tras a absolución, a Dama abandonó a corte com sus doncellas. Graelent hizo ensillar rápidamente su caballo e cabalgó tras su amada. Siguió a a Dama, suplicando perdón por su jactancia e promesa rota, mas ella ignoró sus ruegos.
Finalmente, a Dama le ordenó que no a siguiera más, pues hallaría a morte si intentaba cruzar ou río de corriente impetuosa. Graelent se negó e intentó vadeear as aguas profundas montado en su corcel. La Dama tuvo que sacar su caballo tirando das riendas.
Nuevamente le ordenó que se volviera. Luego a Dama e sus doncellas cruzaron sanas e salvas a a otra orilla do río. Una vez más, Graelent intentó seguirala de manera imprudente, e a força da corriente se lo llevó junto com su caballo.
Las compañeras da Dama se apiadaron al ver que ou temerario caballero estaba a punto de ahogarse, e suplicaron a a Dama que salvara a Graelent de su desgracia. La Dama se conmovió ante su arrojo temerario e ou amor que le profesaba. Su situación desesperada a obligó a salvarlo.
La Dama entró en ou río embravecido e arrastró a su joven caballero até a orilla, tomándolo por ou cinturón. Al rescatarlo, demostró que aún lo amaba. Así pues, a Dama se llevó a Graelent a su hogar. Éste seguía com vida, mas no volvió a ser visto en Bretaña, pues habitó en ou Otro Mundo.
En cuanto al caballo de Graelent, logró escapar do río. El noble corcel, sem embargo, lloró a ausencia de su amo. Buscó a Graelent enquanto vagaba por ou bosque salvaje. Quienes veían a aquel prodigioso destrier deseaban poseerlo, mas ninguna otra mano lograba domar al noble animal.
Así concluyó ou Lay de Graelent.
Aunque este relato no guarda relación com a leyenda da Ciudad Sumergida, está vinculado no obstante a Gradlon, si no a Dahut e a cidade de Ys. La conexión radica en a notable similitud entre ambas leyendas.
Aquí tenemos al héroe Graelent, que era um caballero, enquanto que Gradlon era um rey. Ambos amaron a uma hermosa mujer feérica. En ou caso de Graelent, a mujer lo abandonó debido a su promesa rota e su indiscreción en a Corte do Rey. En a leyenda de Ys, a mujer (¿Malgven?) dejó a Gradlon porque éste se había convertido al cristianismo, enquanto ella era fiel a a Antigua Religión. Tanto Graelent como Gradlon siguieron a a mujer amada, ignorando su advertencia de no seguirla a través do río. Ambos habrían perecido ahogados, mas a mujer aún os amaba e les salvó a vida.
La mujer acogió de nuevo a Graelent e vivieron juntos en a Tierra das Hadas (el Otro Mundo), onde no volvió a ser visto, e ahí concluye a historia. En cambio, en ou caso de Gradlon, a mujer permaneció com ou rei ou tempo suficiente para dar a luz a Dahut; luego partió ou falleció poco después.
Como puede observarse, a leyenda de Graelent e a de Gradlon são similares, mas distintas. Los motivos e as causas da partida do hada difieren en cada caso. Una partió por a promesa rota de Graelent al jactarse de conocer a uma mujer mais bella que a Reina. La otra se foi porque Gradlon favoreció ou cristianismo frente a a religión pagana de ella.
Información relacionada
Nombre
Graelent.
¿Gradlon?





