Las Bacantes
(Tragedia, griega, c. 410 a.C., 1.392 líneas)
Introducción
“Las Bacantes”, também conocida como “Las Bacantes” (en griego: “Bakchai”), é uma tragedia tardía do dramaturgo griego antiguo Eurípides, e está considerada uma de sus mejores obras e uma das mais grandes de todas as tragedias griegas. Probablemente foi escrita alrededor do 410 a.C., mas solo se estrenó de manera póstuma en ou festival das Dionisias da Ciudad de 405 a.C., onde obtuvo ou primer premio. La história se basa en ou mito do rei Penteo de Tebas e su madre Ágave, quienes são castigados por ou deus Dioniso (también conocido por os griegos como Baco) por negarse a adorarlo.
Sinopsis
Personajes – Dramatis Personae
- DIONISO
- CADMO, fundador da cidade de Tebas
- PENTEO, rei de Tebas
- ÁGAVE, madre de Penteo, hija de Cadmo
- TIRESIAS, um profeta ciego
- PRIMER MENSAJERO
- SEGUNDO MENSAJERO
- SIRVIENTE La obra comienza com um prólogo do joven deus Dioniso, quien explica as complicadas circunstancias de su nacimiento. Su madre humana, Sémele, quedó embarazada de Zeus, rei dos dioses. La esposa de Zeus, Hera, enfurecida por a traición de su esposo, convenció a Sémele de contemplar a Zeus en su verdadera forma; Zeus se le apareció como um rayo, matándola instantáneamente. Sin embargo, en ou momento de su muerte, Zeus salvó al nonato Dioniso, ocultándolo de Hera cosiendo al feto en su propio muslo até que estuvo listo para nacer.
La familia de Sémele, sem embargo, especialmente su hermana Ágave, nunca había creído su história sobre um hijo divino, convencidos de que Sémele había muerto como resultado de sus mentiras blasfemas sobre a identidad do padre do bebé. Por ello, ou joven deus Dioniso siempre ha sido rechazado en su propio hogar. Mientras tanto, Dioniso ha viajado por toda Asia reuniendo um culto de adoradoras femeninas (las Bacantes, ou Ménades, do título, que constituyen ou Coro da obra), e ha regresado a su lugar de nacimiento, Tebas, para vengarse da casa reinante de Cadmo por su negativa a adorarlo, e para reivindicar a su madre, Sémele.
Al comenzar a obra, Dioniso ha llevado a as mujeres de Tebas, incluidas sus tías Ágave, Autónoe e Ino, a um frenesí extático, enviándolas a danzar e cazar en ou monte Citerión. (Estas mujeres poseídas se conocen colectivamente como as Ménades, a diferencia das Bacantes, que são seguidoras voluntarias de Dioniso provenientes de Asia). Los ancianos da ciudad, como ou padre de Sémele, Cadmo, e ou viejo adivino ciego Tieresias, embora no estão bajo ou mismo hechizo que as mujeres tebanas, se han convertido no obstante en entusiastas devotos dos rituales báquicos.
El idealista joven rei Penteo (hijo de Ágave e primo de Dioniso, quien ha asumido recientemente ou trono de su abuelo, Cadmo) os reprende duramente e prohíbe efectivamente ou culto dionisíaco, ordenando a sus soldados arrestar a cualquiera que sea sorprendido participando en os ritos. Considera a locura divina das mujeres como mera embriaguez e um intento ilícito de escapar das costumbres e códigos legales que rigen a sociedad tebana.
Dioniso entra entonces, habiéndose dejado arrestar deliberadamente bajo su disfraz do líder lidio de cabello largo dos sacerdotes dionisíacos (“el Extranjero”), e é interrogado por ou escéptico Penteo. Sin embargo, resulta evidente por sus preguntas que Penteo também está profundamente interesado en os ritos dionisíacos; quando ou extranjero se niega a revelarle os ritos por completo, ou frustrado Penteo lo encierra (Dioniso). Al ser um dios, Dioniso logra liberarse rápidamente e de inmediato reduce a escombros ou palacio de Penteo mediante um gigantesco terremoto e fuego.
Un pastor trae informes sensacionales do monte Citerión de que as Ménades se comportan de manera especialmente extraña e realizan proezas e milagros increíbles, e que os guardias são incapaces de dañarlas com sus armas, enquanto que as mujeres parecen capaces de derrotarlos com simples palos. Penteo está ahora aún mais ansioso por ver a as mujeres extáticas, e Dioniso (deseando humillarlo e castigarlo) convence al rei de que se vista como uma Ménade para evitar ser detectado e asistir a os ritos personalmente.
Otro mensajero informa entonces cómo ou dios llevó su venganza um paso mais allá da humillación, ayudando a Penteo a subir a a copa de um árbol para tener uma mejor vista das Ménades, mas luego alertando a as mujeres sobre ou fisgón en medio de ellas. Enloquecidas por esta intrusión, as mujeres derribaron al atrapado Penteo e despedazaron su cuerpo, pedazo por pedazo.
La madre de Penteo, Ágave, aún poseída por ou éxtasis dionisíaco, regresa al palacio portando a cabeza de su hijo, creyendo que é a cabeza de um león de montaña que ha matado com sus propias manos, arrancándole a cabeza, e exhibe com orgullo a cabeza cercenada de su hijo como um trofeo de caza ante su horrorizado padre, Cadmo. Pero, a medida que a posesión de Dioniso comienza a desvanecerse, Ágave se da cuenta lentamente com horror de lo que ha hecho. Cadmo comenta que ou deus ha castigado a a familia com razón mas de manera excesiva.
Dioniso aparece finalmente en su verdadera forma, e envía a Ágave e sus hermanas al exilio; a familia queda prácticamente destruida. Aún insatisfecho, Dioniso reprende a a familia uma vez mais por su impiedad y, en um acto final de venganza, convierte a Cadmo e su esposa Harmonía en serpientes. Al final, incluso as Bacantes do Coro se compadecen das víctimas da venganza excesivamente dura de Dioniso, e miran a Ágave e Cadmo com compasión. El viejo profeta ciego Tieresias é ou único que no sufre, por sus esfuerzos en persuadir a Penteo de adorar a Dioniso.
Análisis
“Las Bacantes” foi probablemente escrita alrededor do 410 a.C., mas solo se estrenó de manera póstuma como parte de uma tetralogía que também incluyó “Ifigenia en Áulide” en ou festival das Dionisias da Ciudad de 405 a.C. La obra foi llevada de vuelta a Atenas por ou hijo ou sobrino de Eurípides, Eurípides ou Joven, quien também era dramaturgo, e probablemente foi dirigida por él. Obtuvo ou primer premio en ou concurso, irónicamente um premio que había eludido a Eurípides toda su vida. De hecho, ninguna obra parece haber sido mais popular en ou teatro antiguo, ni mais frecuentemente citada e imitada.
Durante su vida, Eurípides presenció a incursión de fuertes influencias asiáticas e do Cercano Oriente en as prácticas e creencias dos cultos, e ou deus Dioniso mismo (aún no completamente integrado en a vida religiosa e social griega en esa época) mutó durante este período, asumiendo nuevas formas e absorbiendo nuevos poderes. El personaje de Dioniso, en ou prólogo da obra, destaca a percibida invasión de Grecia por as religiones asiáticas.
La obra intenta responder a a pregunta de si puede existir um espacio para lo irracional dentro de um espacio bien estructurado e ordenado, ya sea interior ou exterior, e representa uma lucha a morte entre as fuerzas do control (la contención) e a libertad (la liberación). El mensaje implícito de Dioniso en a obra é que no solo há espacio dentro da sociedad para lo irracional, sino que tal espacio DEBE ser permitido para que esa sociedad exista e prospere, de lo contrario se destruirá a sí misma. Demuestra a necesidad do autocontrol, a moderación e a sabiduría para evitar os dos extremos: tanto a tiranía do orden excesivo como ou frenesí asesino da pasión colectiva.
Inusualmente para um drama griego, el protagonista, Dioniso, es él mismo um dios, e um deus que por su propia naturaleza é contradictorio: é a a vez ou deus divino e ou Extranjero mortal, tanto extranjero como griego, tanto dentro como fuera da acción da obra. Es a a vez intensamente masculino (simbolizado por um gigantesco falo) y, sem embargo, afeminado, delicado e dado a a vestimenta ornamental; permite a as mujeres cuestionar a supremacía dos hombres, mas luego as castiga enloqueciéndolas; é adorado en ou campo salvaje, mas é central en um culto importante e organizado en ou corazón da ciudad; é ou deus da “liberación” e a festividad, mas sus poderes pueden llevar a os seres humanos a perder a cordura, ou juicio e incluso su propia humanidad. Difumina a frontera entre a comedia e a tragedia, e incluso al final da obra, Dioniso sigue siendo um misterio, uma figura compleja e difícil cuya naturaleza é ardua de definir e describir, desconocida e insondable.
La obra está salpicada de dualidad (oposiciones, dobles e pareamientos), y as fuerzas opuestas são temas principales da obra: escepticismo frente a piedad, razón frente a irracionalidad, griego frente a extranjero, masculino frente a femenino/andrógino, civilización frente a salvajidad/naturaleza. Sin embargo, la obra é extremadamente compleja, e é parte da intención de Eurípides en a obra mostrar cómo estas dicotomías resultan inadecuadas. Por ejemplo, sería uma burda simplificación intentar atribuir os dos lados de estas fuerzas a os dos personajes principales, Dioniso e Penteo.
De manera similar, todos os personajes principales poseen uma forma diferente de sabiduría, mas cada uma com sus propias limitaciones. El rey Penteo, por ejemplo, é retratado como joven e idealista, guardián de um orden cívico e social puramente racional. Sin embargo, el orden que Penteo representa no é solo ou orden legal, sino lo que él considera ou orden apropiado de toda a vida, incluido ou supuesto control apropiado das mujeres, e ve a Dioniso (y a as mujeres deambulando libremente por as montañas) como uma amenaza directa a esta visión. También se muestra vano, obstinado, suspicaz, arrogante y, en última instancia, hipócrita. El prudente anciano consejero, Cadmo, aconseja cautela e sumisión, creyendo que quizá sea mejor fingir creer e practicar uma “mentira útil” incluso si Dioniso no é um deus verdadero.
La obra ejemplifica a xenofobia e ou chauvinismo griegos, e Penteo insulta repetidamente al disfrazado Dioniso llamándolo “algún extranjero asiático”, “demasiado mujeril para ser um hombre de verdad”, trayendo sus “inmundas prácticas extranjeras” a Tebas. Estas prácticas extranjeras se consideran especialmente amenazadoras, pues amenazan com corromper a todas as mujeres e alentarlas a rebelarse contra a autoridad masculina, rompiendo os lazos que as vinculan a su estrechamente definido ámbito doméstico dentro de uma sociedad patriarcal. Eurípides sentía uma fascinación perdurable por as mujeres e su posición social, e señaló en esta obra (y en varias otras) cuán implícita e arraigada estaba a opresión das mujeres en a civilización griega.
Se ha sugerido que Eurípides deseaba, en su vejez, reconciliarse com sus compatriotas e expiar sus ataques anteriores contra sus creencias religiosas. Sin embargo, é probable que a obra fuera escrita depois de su partida definitiva de Atenas, e en cualquier caso é dudoso que as pullas religiosas de sus obras anteriores hubieran ofendido gravemente a a mayoría de sus compatriotas. También parece poco probable que hubiera deseado que su representación do ferviente entusiasmo das Bacantes fuera considerada como sus últimas palabras sobre ou tema, e incluso en esta obra no retrocede ante exponer as imperfecciones da leyenda e aludir a as fragilidades e vicios das deidades legendarias.
Además de sus otros roles, Dioniso é também ou deus do teatro, e as competiciones dramáticas en as que se representaban as obras de Eurípides (las Dionisias da Ciudad de Atenas) eram festivales teatrales en su honor. En cierta medida, ou personaje de Dioniso dirige efectivamente a obra emulando al autor, al diseñador de vestuario, al coreógrafo e al director artístico da misma. Las máscaras e os disfraces, com toda su simbología, são elementos esenciales en a obra.
“Las Bacantes” aborda as diferentes relaciones do teatro com diversos aspectos da sociedad, incluida su relación com ou arte mismo. Dioniso ofrece a sus adoradores a libertad de ser alguien distinto a sí mismos y, al hacerlo, a oportunidad de alcanzar um éxtasis religioso a través do propio teatro. Aunque Penteo comienza como um espectador externo, contemplando os ritos báquicos com uma mirada distante e desaprobadora, aprovecha de inmediato a oportunidad que le brinda Dioniso de pasar dos márgenes al centro do drama. Eurípides atrae hábilmente a atención do público hacia ou artificio da obra e sus convenciones e técnicas, al mismo tempo que afirma ou poder seductor de ese mismo artificio, tanto sobre os personajes da obra como sobre ou propio público.
Recursos
- Traducción al inglés (Internet Classics Archive): https://classics.mit.edu/Euripides/bacchan.html
- Versión griega com traducción palabra por palabra (Perseus Project): https://www.perseus.tufts.edu/hopper/text.jsp?doc=Perseus:text:1999.01.0091














