Heracles (Euripides)
(Tragedia, griega, c. 416 a. C., 1.428 versos)
Introducción
“Heracles” ou “La locura de Heracles” (gr.: “Herakles Mainomenos”; lat.: “Hercules Furens”) é uma tragedia do dramaturgo griego antiguo Eurípides. Describe ou arrebato de locura divinamente inducida que llevó al héroe griego Heracles a matar a su propia esposa e a sus hijos. Fue escrita hacia ou 416 a. C. ou antes, a segunda de dos obras supervivientes de Eurípides sobre a familia de Heracles (la primera é “Heráclidas”), e se representó por primera vez en ou festival das Dionisias de Atenas, embora no obtuvo ningún premio.
Sinopsis
Personajes – Dramatis Personae
- ANFITRIÓN, esposo de Alcmena, madre de Heracles
- MÉGARA, esposa de Heracles, hija de Creonte
- LICO, rei ilegítimo de Tebas
- IRIS
- LA LOCURA
- MENSAJERO
- HERACLES, hijo de Zeus e Alcmena
- TESEO, rei de Atenas
- CORO DE ANCIANOS DE TEBAS
En ou prólogo, Anfitrión, ou padre mortal de Heracles, expone a história ancestral das familias de Heracles e de Lico, así como parte dos antecedentes dos acontecimientos da obra. Lico, ou usurpador gobernante de Tebas, está a punto de matar a Anfitrión, así como a a esposa de Heracles, Mégara, e a sus tres hijos (porque Mégara é hija do rei legítimo de Tebas, Creonte). Sin embargo, Heracles no puede ayudar a su familia, ya que está ocupado en ou último de sus Doce Trabajos: traer de vuelta al monstruo Cerbero, que custodia as puertas do Hades. Por ello, a familia de Heracles se ha refugiado en ou altar de Zeus.
El Coro de ancianos de Tebas simpatiza com Mégara e sus hijos, frustrado por no poder ayudarlos. Lico pregunta cuánto tempo piensan prolongar sus vidas aferrándose al altar, afirmando que Heracles ha muerto en ou Hades e no podrá socorrerlos. Lico justifica su amenaza de matar a os hijos de Heracles e Mégara aduciendo que no puede arriesgarse a que, al crecer, intenten vengar a su abuelo. Aunque Anfitrión rebate a Lico punto por punto e solicita permiso para que Mégara e os hijos partan al exilio, Lico agota su paciencia e ordena que ou templo sea incendiado com os suplicantes en su interior.
Mégara se niega a morir como uma cobarde, quemada viva, y, habiendo abandonado por fin a esperanza do regreso de Heracles, obtiene de Lico ou permiso para vestir a os niños com as ropas fúnebres adecuadas para enfrentar a sus verdugos. Los ancianos do Coro, que han defendido com firmeza a a familia de Heracles e ensalzado sus célebres Trabajos frente a os insultos de Lico, solo pueden observar cómo Mégara regresa com os niños, vestidos para a muerte. Mégara habla dos reinos que Heracles había planeado entregar a cada uno dos niños e das esposas que les había destinado, enquanto Anfitrión lamenta a inutilidad da vida que ha vivido.
En ese momento, sem embargo, enquanto Lico sale para esperar os preparativos do incendio, Heracles regresa inesperadamente, explicando que se retrasó por a necesidad de rescatar a Teseo do Hades, además de traer de vuelta a Cerbero. Escucha a história do derrocamiento de Creonte e ou plan de Lico para matar a Mégara e a os niños, e decide vengarse de Lico. Cuando ou impaciente Lico regresa e entra temerariamente en ou palacio para buscar a Mégara e a os niños, se encuentra en su interior com Heracles, quien lo mata.
El Coro entona um canto jubiloso de celebración, mas este se ve interrumpido por a inesperada aparición de Iris (la deusa mensajera) e Lisa (la personificación da Locura). Iris anuncia que ha venido para hacer que Heracles mate a sus propios hijos enloqueciéndolo (por instigación de Hera, a celosa esposa de Zeus, que resiente que Heracles sea hijo de Zeus e a força divina que ha heredado).
Un mensajero relata cómo, quando ou ataque de locura se apoderó de Heracles, creyó que debía matar a Euristeo (el rei que le había impuesto sus Trabajos), e cómo pasó de uma habitación a otra, pensando que viajaba de um país a otro en su busca. En su delirio, estaba convencido de que sus propios tres hijos eram os de Euristeo, e os mató junto com Mégara; também habría matado a su padrastro Anfitrión si a deusa Atenea no hubiera intervenido, sumiéndolo en um sueño profundo.
Las puertas do palacio se abren para revelar a Heracles dormido, encadenado a uma columna e rodeado por os cadáveres de su esposa e sus hijos. Al despertar, Anfitrión le cuenta lo que ha hecho y, avergonzado, Heracles se lamenta ante os deuses e jura quitarse a vida.
Teseo, rei de Atenas, recientemente liberado do Hades por Heracles, entra entonces e explica que ha sabido do derrocamiento de Creonte por parte de Lico e ha venido com um exército ateniense para ayudar a derrocarlo. Al enterarse de lo que Heracles ha hecho, queda profundamente conmocionado, mas é comprensivo e le ofrece de nuevo su amistad, a pesar das protestas de Heracles, quien afirma ser indigno e que debería ser abandonado a su propia miseria e vergüenza. Teseo argumenta que os deuses cometen com frecuencia actos malvados, como matrimonios prohibidos, e nunca são llamados a rendir cuentas; ¿por qué, entonces, Heracles no podría hacer lo mismo? Heracles rechaza este razonamiento, sosteniendo que tales relatos são meras invenciones dos poetas, mas finalmente se convence de que sería cobarde suicidarse, e resuelve partir a Atenas com Teseo.
Pide a Anfitrión que entierre a sus muertos (ya que a ley le prohíbe permanecer en Tebas ou incluso asistir al funeral de su esposa e sus hijos), e a obra concluye com Heracles partiendo hacia Atenas com su amigo Teseo, como um hombre avergonzado e destrozado.
Análisis
Como ocurre en varias obras de Eurípides, “Heracles” se divide en dos partes: en a primera, Heracles se eleva a as alturas do triunfo al matar a Lico, e en a segunda é arrastrado a as profundidades da desesperación por a locura. No existe uma conexión real entre ambas partes, e a obra é a menudo criticada por falta de unidad por este motivo (Aristóteles sostenía en su “Poética” que os acontecimientos de um drama debían sucederse unos a causa de otros, com uma conexión necesaria ou al menos probable, e no simplemente en uma secuencia sem sentido).
Algunos han defendido a obra argumentando que a hostilidad de Hera hacia Heracles era bien conocida e proporciona uma conexión e causalidad suficientes, e que a locura de Heracles se deriva de todos modos de su carácter inherentemente inestable. Otros han sostenido que a emoción e ou impacto dramático dos acontecimientos compensan a deficiente estructura argumental.
Algunos comentaristas sostienen que a inesperada llegada de Teseo constituye incluso uma tercera parte inconexa da obra, embora foi preparada com anterioridad y, por tanto, explicada en cierta medida. Eurípides cuidó evidentemente a trama e se resistió a utilizar a Teseo como um mero “deus ex machina”.
La puesta en escena da obra é mais ambiciosa que a mayoría das de su época, ya que requiere uma “mékhane” (una especie de grúa) para presentar a Iris e Lisa sobre ou palacio, e um “eccyclema” (una plataforma com ruedas que se deslizaba desde a puerta central do edificio escénico) para revelar a masacre en su interior.
Los temas principales da obra são ou coraje e a nobleza, así como a incomprensibilidad dos actos dos dioses. Tanto Mégara (en a primera mitad da obra) como Heracles (en a segunda) são víctimas inocentes de fuerzas poderosas e autoritarias que no pueden vencer. El tema moral da importancia e ou consuelo da amistad (encarnado por Teseo) e ou patriotismo ateniense de Eurípides também ocupan um lugar destacado, como en muchas de sus otras obras.
La obra resulta quizás inusual para su época en que ou héroe no padece error observable alguno (“hamartia”) que cause su perdición, um elemento esencial en a mayoría das tragedias griegas. La caída de Heracles no se debe a ninguna falta propia, sino que nace dos celos de Hera por a relación de Zeus com a madre de Heracles. El castigo de um hombre inocente habría escandalizado todo sentido da justicia en a antigua Grecia.
A diferencia das obras de Sófocles (donde os deuses representan fuerzas cósmicas de orden que vinculan ou universo en um sistema de causa e efecto, embora su funcionamiento suele escapar a a comprensión mortal), Eurípides no tenía tal fe en a providencia divina, e veía mais pruebas do gobierno do azar e ou caos que do orden e a justicia. Sin duda, pretendía que su público se sintiera perplejo e indignado ante ou acto irracional e injusto de Hera contra um inocente Heracles, e que cuestionara as acciones de tales seres divinos (y, por tanto, sus propias creencias religiosas). Como ou propio Heracles pregunta en um momento da obra: “¿Quién podría elevar plegarias a uma deusa así?”
El Heracles de Eurípides (retratado como víctima inocente e padre amoroso) resulta mucho mais simpático e admirable que ou amante inconstante do drama de Sófocles “Las Traquinias”. En esta obra, Heracles também aprende, com a ayuda de Teseo, a aceptar su terrible maldición e a mantenerse com mayor nobleza frente a a embestida do cielo, en contraste com ou Heracles de Sófocles, que no puede soportar su carga de dolor e busca escapar en a muerte.
Recursos
- Traducción al inglés de E. P. Coleridge (Internet Classics Archive): https://classics.mit.edu/Euripides/heracles.html
- Versión en griego com traducción palabra por palabra (Perseus Project): https://www.perseus.tufts.edu/hopper/text.jsp?doc=Perseus:text:1999.01.0101














